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viernes, 19 de diciembre de 2014

el lenguaje de los perros

El lenguaje de los perros

En el lenguaje de los perros, los ladridos, suelen ser el primer escalón de la agresividad por dominancia, aunque no hay que confundir los ladridos de exigencia o dominancia con los ladridos por ansiedad por separación.

El lenguaje corporal

 


Los perros, al igual que todos los animales, incluyendo nosotros mismos, despliegan una amplia gama de señales corporales que reflejan su estado de ánimo. El problema es que los humanos hablamos, por lo que hemos perdido la capacidad de ver e interpretar correctamente estas señales que conforman el lenguaje de los perros, por lo cual es usual que ellos se sientan impotentes ante nuestra aparente falta de respuesta a sus mensajes.

Este tipo de comunicación a nivel de señales corporales, es tan importante o más para ellos que el lenguaje de los sonidos. Aunque no nos entretendremos en las señales más sutiles, sí que haré hincapié en las que se producen en el camino gradual hacia el ataque físico, que hay que evitar mucho antes de que llegue.

No se trata de que le tengamos miedo a nuestro perro, pero tampoco debemos quitarle importancia a sus señales de advertencia (primer error) para luego sacrificarlo o abandonarlo si muerde (segundo error). Por lo tanto, ya ante los primeros signos de frustración (ladridos de exigencia o de dominancia), deberemos empezar a ser conscientes de que algo falla.

Los ladridos

En el lenguaje de los perros, suelen ser el primer escalón de la agresividad por dominancia, aunque no hay que confundir los ladridos de exigencia o dominancia con los ladridos por ansiedad por separación. Éstos últimos son los que emite un perro ante la sensación de soledad y abandono que le provoca la ausencia de su dueño, para expresar su frustración, buscar respuesta y calmarse.

En cambio, con los ladridos por exigencia y dominancia el perro ya no está suplicando con gemidos o rascándonos la pierna con su pata delantera, o retirándose ante algo que lo incomoda. En el lenguaje de los perros, estos tres signos corporales a menudo constituyen la primera señal de ansiedad o petición, más o menos educada, de algo, pero si el perro ladra, su intranquilidad o súplica se ha transformado en enfado, y el animal está pidiendo de malas maneras, normalmente mirándonos directamente a los ojos mientras ladra. Esto equivaldría a que nuestro hijo nos gritara "¡Dame caramelos!" a voz en grito en vez de decirnos "¿me das caramelos?". Por lo tanto, no hay que tomarse a la ligera estos primeros signos de agresividad, porque son una falta de respeto del perro hacia el dueño, hacia otras personas o hacia otros animales.

Cuando tu perro se cree con derecho a exigirte, seguramente no dejará que tú le exijas a él, ya que en su cabeza ya no decides tú, sino él. Si empieza a cuestionarte como líder porque intuye debilidad en ti, puede empezar a gruñirte e, incluso, llegar a morderte si le intentas bajar de la cama o el sofá, si le riñes por algo o si haces cualquier cosa que le disguste. Hemos de tener en cuenta que cada vez que exige algo y consigue de ti lo que quiere (sobre todo cuando le damos lo que pide pensando que así se callará), su conducta sale premiada. Si esto ocurre, dicho comportamiento puede intensificarse, subir en la escala de la agresividad.

El perro que ladra por exigencia suele pedir atención, caricias (como en el caso de los perros con ansiedad por separación), pero también puede estar pidiendo comida, juego, que le abran la puerta de la terraza, etc. Cuanto más agudo es el ladrido, más angustia expresa, mientras que un ladrido de tonos graves puede llevar implícita más agresividad.

En el caso de los ladridos por dominancia, el hecho de que el animal se mueva hacia la persona, objeto, etc. al que está ladrando o, por el contrario, se vaya alejando mientras ladra, nos indicará si su estado emocional se inclina más hacia la huida o hacia el ataque, pero recordemos que miedo y agresividad son dos caras de la misma moneda. Ignorar, por ejemplo, los ladridos de advertencia de un perro hacia una visita que entra en casa puede tener consecuencias graves.

Nada tiene que ver este tipo de agresividad, que puede llegar a extremos muy destructivos por haber sido previamente reprimida, con el típico perro refunfuñón, crónicamente descontento, que ladra a todo y a todos. Pero ninguna de las dos debe ser subestimada, ignorada o justificada por los dueños.

En el lenguaje de los perros dominantes, en ocasiones éstos ladran mirando al dueño a los ojos no para exigirle algo, sino para reñirle, para expresar su frustración porque el dueño ha hecho algo que le molesta (por ejemplo un ruido o correr por la casa). Esta vez el perro no nos dice "haz esto" o "dame esto", sino "no hagas esto". Es otra variante más del querer mandar que tampoco deberemos ignorar.

El tercer motivo principal que puede tener un perro para ladrar es dar la alarma ante ruidos o personas desconocidos. Opino que cuando el perro hace esto está a la defensiva (presuponiendo un peligro) y que no debemos permitírselo. Suelen ladrar por alarma los perros desconfiados con todo lo que aún no han experimentado, y por lo tanto demasiado dependientes de lo que sí conocen (sus dueños). Además, si él nos defiende a nosotros es que el que está al mando es él, y tomará decisiones que no siempre nos convengan (por ejemplo morder al cartero porque lo considera un intruso peligroso).

El movimiento de la cola

En el lenguaje de los perros, otra señal de dominancia que suele acompañar a los ladridos serios de advertencia es un movimiento de cola efectuado con la cola en alto. Si este movimiento es lento indica dominancia, premeditación y, en general, un estado emocional más frío (de menos excitación) que si es un movimiento más rápido, que puede significar indecisión por parte del animal ¿muerdo o no muerdo?. Y puede morder, por supuesto.

Los movimientos de recorrido corto indican emociones frías, ya que se van acercando a la inmovilidad (a la falta de emoción, a la duda, a la ira). Los movimientos de recorrido largo indican emociones calientes, vehemencia. Me viene a la mente, como ejemplo, la imagen de un Labrador Retriever recibiendo a su dueño cuando llega a casa. Su cola va de lado a lado, o bien en círculos, hasta golpear sus costados, y sus caderas también se mueven.

En el lenguaje de los perros, en general la cola en alto tiene un matiz de extroversión. El perro que levanta la cola deja ir claramente su olor corporal, es decir, le está mostrando al otro su identidad de forma clara, ya sea por dominancia o, simplemente, porque es de una raza con la cola en alto. Lo que sí es cierto es que conviene desmitificar otra creencia que está muy extendida ("si el perro mueve la cola es que está contento"), ya que, en el lenguaje de los perros, el movimiento de cola de un perro equivale a nuestras palabras: pueden significar muchas cosas.

Al igual que el hecho de que una persona hable con otra no implica que le esté diciendo cosas bonitas, que un perro mueva la cola no significa necesariamente que esté en un estado de ánimo positivo. Los perros muy nerviosos pueden morder mientras efectúan un movimiento muy rápido, de recorrido corto, con la cola en horizontal o algo baja.

De todos modos, lo que nos ayudará a saber qué siente el perro realmente no será sólo el movimiento de cola, sino también todo el lenguaje corporal que lo acompaña: la expresión facial, la posición de las orejas, la mayor o menor tensión corporal, el mayor o menor inmovilismo, etc. Las señales corporales han de leerse como las frases, en su conjunto para captar mejor el significado, y no como palabras sueltas.

El gruñido

El siguiente paso en la escala de menos a más agresividad en el lenguaje de los perros es el gruñido, que lleva una carga mayor de hostilidad si el perro enseña los dientes o si está completamente inmóvil mientras lo emite (sin moverse alrededor de la persona o el animal al que está gruñendo).

Aunque no siempre gruñen en actitud hostil (a veces lo hacen por placer), y no siempre enseñan los dientes como amenaza (en ocasiones es una señal de miedo y sometimiento, sobre todo si el perro baja la mirada y esconde la cola), no debemos quitar importancia a estos gestos del lenguaje de los perros. Para evitar malos entendidos con nuestra mascota sería conveniente que consultáramos con un profesional del comportamiento que sepa interpretar correctamente su significado.

El marcaje

Si el gruñido es ignorado puede derivar en un marcaje, es decir, un simulacro de mordisco en el que el perro no suele hacer daño grave, pero que es el predecesor inmediato del bocado fuerte. Es el equivalente a que nuestra pareja sentimental nos pegue no un golpe fuerte, pero sí una bofetada. Por lo tanto, en el lenguaje de los perros el marcaje debe considerarse como una señal de agresividad grave.

El mordisco fuerte

El mordisco fuerte es el ataque que el perro efectúa cuando las anteriores señales de hostilidad no han conseguido que se saliera con la suya, o bien cuando el animal es tan impulsivo o lleva tanta agresividad reprimida dentro de sí que se salta las señales previas y ataca directamente.

De cualquier manera, si hacemos caso del lenguaje de los perros un ataque serio nunca debería producirse.


Laura Oliván
Especialista en comportamiento canino Medicina holística y terapias naturales Creadora del Adiestramiento Emocional Autora del libro “¿Qué siente tu perro?”

de: enbuenasmanos.com

martes, 16 de diciembre de 2014

flores de bach para gatos abandonados

Esencias Florales para gatos adoptados

 



Al adoptar un gato debemos ser conscientes de que puede tener algún tipo de problema debido al abandono, las esencias florales le ayudarán a sentirse mejor.

Suena el móvil a una hora intempestiva y ya antes de descolgar sabes lo que te van a decir: hemos visto un gato en tal calle de la ciudad; hay un gato herido en la carretera; no podemos cuidar de nuestro animal porque nos separamos, porque nos hemos quedado en paro, porque a mi pareja no le gusta o mil y una excusas a cuál más variopinta...

Sea como sea, el animal que hasta aquel momento había tenido una casa, un techo, su cama y comida asegurada, se encuentra ahora abandonado a su suerte, en una ciudad o un pueblo dónde no todo el que se acerca a él es un amigo, pasando frío, hambre, padecimientos que le llevarán a contraer enfermedades o a padecer accidentes... y tras colgar el teléfono se pone en marcha el protocolo de cualquier refugio, protectora o incluso particulares que deciden ir en busca del animal, pero…

¿Cómo se siente el animal abandonado?

Cada uno de ellos lo vivirá de una manera distinta en función de su edad, carácter y de sus vivencias pasadas, pero si hay un elemento común en todos ellos es el Trauma… todos y cada uno de ellos lo viven desde el trauma de sentirse abandonados por quién ellos confiaban y amaban.

Los habrá que tendrán tanto miedo (algunos terror) y desconfianza que se pasarán días o incluso semanas escondidos en un rincón, saliendo sólo de noche, cuando ellos se creen seguros y a salvo de los humanos.

Otros observarán desde la distancia, dejándose ver, pero sin interactuar. Otros pasarán meses hasta que se dejen tocar...pero también los habrá ávidos de cariño y de atenciones que mostrarán todo su afecto al que se deje.

El tiempo que tarde un gato en volver a ser feliz…

…es tan particular como el propio felino y las personas que lo rodeen en su nueva andadura. Puede ir desde una adaptación casi inmediata a meses.

Dicho lo anterior, es muy normal que en la casa de acogida o de adopción del gato nos pregunten: ¿es normal que nos rechace?.

Sí, es normal, debe adaptarse a su nueva vida, a su nuevo entorno y sobretodo debe volver a confiar en los humanos que le cuidan, le quieren y le respetan. La paciencia y el amor, son la base del éxito para la gente que acaba de adoptar un gato.

Esencias florales y animales abandonados

Las esencias florales nos van a ayudar mucho en nuestro camino para que el animal asimile y gestione los nuevos cambios de su vida con más tranquilidad.

Cada día son más las protectoras o refugios que son conscientes de que ayudar al animal desde el mismo momento en el que entra en él o se va a la casa de acogida con un tratamiento floral, reducirá el tiempo de adaptación y mejorará la relación felino-humana.

Algunas de las esencias florales para gatos adoptados


Beech: para la intolerancia.
Star of Betlehem: para los traumas.
Mustard: para la tristeza.
Water Violet: para la soledad.
Walnut: para la adaptación a los nuevos cambios.
Willow: para el resentimiento.
Rock Rose: para el terror.
Holly: para los celos y/o posible agresividad.

Las anteriores serían las esencias base para cualquier preparado floral de nuestro amigo felino, a las que tendríamos que añadir otras en función de las necesidades y carácter del animal (territorialidad, resistencia al cambio, demanda de atención, agotamiento, angustia, aprendizaje, distintos tipos de miedos, etc.)

Otros consejos

El principal consejo que daría a las personas que quieren adoptar un gato o tienen en acogida a un animal es la paciencia y el amor. Que no fuercen situaciones estresantes para el gato, pero que tampoco lo den como un tema perdido sino más bien al contrario.

Que poco a poco vayan reduciendo distancias con él, intentando tocarlo con mucho tiento y cariño (aunque se escape), para hacerle entender que el contacto humano no siempre tiene que ver con el maltrato o el abandono.

Tampoco debemos olvidar que el gato ha de ser y de hecho es, el rey de la casa. Un ser hipersensible al que debemos amar, respetar y estimular (aunque ese ya sería otro tema a tratar)


Rosa Rodríguez
Terapeuta Floral especialista en Gatos. Tratamiento floral de sus conductas anómalas, puntuales o crónicas. Colaboración con protectoras y refugios.

de: enbuenasmanos.com

miércoles, 9 de julio de 2014

comportamiento animal: los perros se comunican a través de la mirada?


los perros se comunican a través de la mirada?

Según un estudio, los cánidos (perros, lobos y zorros) que cazan en grupo tienen unos ojos más grandes y claros. Las miradas serían una herramienta de comunicación

Gunnar Ries
Las manchas de la cara del lobo resaltan la posición de sus ojos

Una mirada puede ser más fulminante que un grito, o más amable que mil palabras. Esto, que puede resultar evidente para los humanos, podría ser aplicable también a los perros y a los lobos.

Según un estudio publicado en la revista «Plos One» la forma, el color del iris y las marcas de la cara de los cánidos forman parte de un complejo sistema de comunicación.

El equipo, dirigido por el japonés Sayoko Ueda, del Instituto Tecnológico de Tokio, ha comparado las características de los ojos de 25 especies de cánidos. Como resultado, han averiguado que los que viven en sociedad y que cazan en grupo tienen unos ojos más grandes y vistosos para facilitar la comunicación, y que los que cazan en en solitario, los tienen más pequeños y discretos.

 
Han comparado la forma y el color de los ojos y de las manchas de la cara que los rodean
Plos One

Teniendo en cuenta esto, han descrito tres grupos de animales en función de lo llamativos o visibles que son sus ojos. Entre los que tienen los ojos más grandes, están el lobo gris, el coyote y el chacal. Todos ellos tienen unos iris más claros en las pupilas, unas marcas en la cara que ayudan a localizarlos y pueden cazar en grupo.

En el grupo intermedio, está el dingo y el zorro, por ejemplo, que tienen marcas en la cara pero unos iris más discretos. Tienden a cazar solos o en parejas. En el grupo de los «ojos discretos» hay perros salvajes que viven en sociedad pero que cazan en solitario.

 
 
Hay tres grupos de cánidos en función de su tipo de ojo.
Los que cazan en grupo los tienen más llamativos que los que lo hacen en solitario
Plos One

Cazadores de ojos claros

Otro de los hallazgos es que aunque todas las especies se miran a los ojos un número comparable de veces, los lobos son los que más tiempo sostienen la mirada en comparación con los zorros o perros.

Estos investigadores también quisieron comprobar si el color del iris estaba relacionado con la cantidad de luz solar que los animales reciben en su entorno, como pasa en el caso del ser humano, pero comprobaron que estaba más relacionado con la comunicación que con la luz.


de: abc.es - 04/07/2014
(recibido por mail de prof. norberto ovando, asoc. amigos de los parques naturales)
 
 

viernes, 29 de enero de 2010

pensamientos y emociones caninas


¿Son inteligentes los perros con quienes convivimos? ¿Tienen imaginación? ¿Pueden ellos actuar racionalmente? ¿Pueden pensar? ¿Tienen sentimientos?

Es muy frecuente escuchar tanto en el ámbito científico como en el popular respuestas contundentemente negativas a estos interrogantes.
Para quienes sostienen esta postura los seres humanos somos los únicos seres inteligentes sobre nuestro planeta, los únicos que actuamos racionalmente, los únicos que podemos pensar y aún más los únicos que tenemos sentimientos (amor, odio, celos, culpa).
Un exponente de esta corriente del pensamiento fue el filósofo francés René Descartes (siglo XVII). Descartes sostenía que los animales carecían de estado consciente, de inteligencia y de cualquier proceso mental análogo al del ser humano. Muchos psicólogos y fisiólogos compartieron, e incluso comparten en la actualidad, este concepto. Para ellos los procesos mentales superiores que rigen el comportamiento humano están gobernados por principios distintos de aquellos que rigen el comportamiento animal. Suelen afirmar que los comportamientos de los animales son de dos tipos: instintivos y producto del condicionamiento.

Si bien es cierto que el movimiento de la cola y el ladrido en los perros son comportamientos instintivos, la risa, la sonrisa y el llanto de los humanos también lo son.
Evidentemente no sólo los animales son portadores de este tipo de patrones de comportamiento. Sin embargo, los perros no manifiestan los comportamientos instintivos en cuestión en forma indiscriminada sino que ellos deciden cuándo y hacia quien dirigirlos. Dicha capacidad de discriminación implica un grado rudimentario de razonamiento inteligente, más aún cuando los perros suelen utilizar estos comportamientos para influir e incluso manipular a sus dueños para obtener atención, comida o un paseo.

Por otro lado muchos propietarios de perros, haciendo caso omiso de las opiniones que niegan la capacidad de pensar, imaginar y sentir de sus animales, no dudan en afirmar: "A mi perro sólo le falta hablar", "mi perro es sumamente inteligente, mucho más que muchas personas que conozco", "mi perro es tan inteligente que cuando quiere salir a pasear me trae la correa y cuando quiere jugar me trae su pelota", son comentarios corrientes entre estos propietarios.
Si bien la mayoría de estas personas no son imparciales producto de que tienen un vínculo sumamente estrecho con sus animales y además no poseen los conocimientos para realizar estudios objetivos, ellos no dudan en afirmar que sus animales son inteligentes, pueden pensar y desde ya tienen sentimientos.

¿Cuál de estas dos visiones acerca de estos temas es la correcta? ¿Dentro del ámbito científico existen opiniones que avalen las afirmaciones recién mencionadas?
Para contestar el primer interrogante es necesario aclarar a qué nos referimos cuando hablamos de inteligencia, pensamiento, imaginación y sentimientos. Tomemos como ejemplo a la inteligencia. Una definición que tiene consenso entre la mayoría de los científicos es aquella que dice que la inteligencia es la capacidad de enfrentar símbolos, relaciones y nuevas situaciones o problemas y resolverlos de una manera adecuada. A partir de esta definición muchos sostienen que la inteligencia de los perros es más un mito que una realidad.

Sin embargo, desde la filosofía Aristóteles (384-322 a.C.) sostenía que la razón de los animales difería de la nuestra no por su naturaleza sino del más al menos. A su vez un científico prominente como Charles Darwin en su libro La descendencia del hombre sostenía que la diferencia entre la inteligencia de los seres humanos y la de muchos animales era cuestión de grado y no de clase. Más aún Darwin afirmaba que "las distintas emociones y facultades —como el amor, la memoria, la atención, la curiosidad, la imitación, etc.— de las que se jacta el hombre, se encuentran en forma incipiente y a veces bien desarrolladas en los animales inferiores".
Otras autoridades científicas comparten esta visión de los hechos. El Profesor Donald Griffin (autor del libro Animal Awareness), el Dr. Stephen Walker (autor del libro Animal Thought) y especialmente una de las autoridades más conocidas y reconocidas en cánidos, el Dr. Michael W. Fox (autor de innumerables artículos científicos y varios libros) concluyen que los animales poseen, en grado variable, capacidad de razonamiento, sentimientos y comportamiento inteligente.

Veamos cómo algunos ejemplos cotidianos, que todo dueño de perro reconocerá haber observado en algún momento de la convivencia con sus animales, parecen demostrar que es posible afirmar que los seres humanos no somos portadores exclusivos de los atributos que estamos tratando.

Inteligencia: Un perro roba una servilleta a su propietario y para no ser alcanzado comienza a correr alrededor de la mesa. El dueño sumamente enojado comienza a perseguirlo. Por supuesto el perro corre más rápido que él. El humano, poseedor de una gran inteligencia, decide dar la vuelta y corre para el lado opuesto intentando de esa manera atrapar al perro. Para su sorpresa el perro hace lo mismo. Conclusión el dueño del perro, agotado y sin poder agarrar a su animal decide esperar a que éste se digne a dejar la servilleta. Evidentemente el perro se enfrentó a un problema y lo resolvió de una manera adecuada.

Imaginación: está comprobado que los perros sueñan. Cuando un perro sueña suele emitir sonidos diversos, tales como gemidos, gruñidos o suaves ladridos y realizar pequeños movimientos con su cuerpo. Seguramente deben ser capaces de imaginar cosas, un componente básico de la capacidad del pensamiento.

Depresión (tristeza): una familia sale de vacaciones y decide dejar a su perro en un pensionado canino. El animal presenta anorexia (deja de comer), adipsia (deja de beber) y permanece indiferente a todo tipo de estímulo.

Odio: en el vecindario hay un niño que habitualmente pasa por una casa donde hay un perro tras una reja. El niño azuza cotidianamente al perro a través de la reja. El perro cada vez que el niño realiza esta acción ladra con furia. El niño sigue su camino y deja en paz al perro. En la casa donde vive el perro hay niños y habitualmente van amiguitos con los cuales el perro presenta un comportamiento ejemplar. Un día el propietario del perro al salir a pasear con su animal se sorprende al percibir que su perro intenta abalanzarse y agredir a un niño en la calle por lo que debe retenerlo de la correa con fuerza para evitar que el niño sea agredido. Será fácil para el lector deducir qué niño había sido blanco de la agresión del perro.

Amor: una familia convive con tres perros. Uno de ellos muere. La familia consternada decide enterrar al animal en el jardín de la casa. Los otros dos perros están al lado de los humanos durante el entierro. Una vez finalizado el mismo la familia se retira del lugar. Los perros se quedan. Una de las personas los llama. Los perros acuden pero luego regresan al lado de la tumba. Durante tres días los perros permanecen allí la mayor parte del día. Al cuarto día la familia decide consultar con un especialista para tratar de terminar con el sufrimiento de los perros.

Como conclusión vale la pena citar una frase de Porfirio (filósofo griego, 232-304 d.C.):"Si los hombres tienen más inteligencia que los animales, esto no es una razón para sostener que los animales no la tienen en absoluto; del mismo modo sería erróneo sostener que las perdices no vuelan porque los gavilanes vuelan mejor que ellas".
Sin embargo, obviamente, los perros no son siempre racionales. Ellos frecuentemente actúan de manera irracional. Un perro que entre en pánico producto de los estampidos producidos por los elementos de pirotecnia seguramente actuará, con el único propósito de huir del lugar, de forma totalmente irracional. Si en un cine colmado de gente repentinamente se corta luz producto de un principio de incendio, los humanos que allí se encuentren seguramente actuarán de manera similar.

Antes de finalizar es importante aclarar que si bien los perros poseen los atributos analizados y por lo tanto son emocionalmente similares a nosotros poseyendo además habilidades mentales, no sólo sería un grave error creer que ellos se acercan a nuestra capacidad de pensamiento y sobre todo a la del pensamiento abstracto, sino más grave aún sería creer que los humanos y los perros somos iguales.

Si bien nosotros somos parte del reino animal dado que compartimos muchas características con otros animales, tenemos algunas características exclusivas que nos separan de todos ellos. La más importante de ellas es la cultura, la cual ha hecho que nos diferenciemos enormemente del resto de las especies que habitan nuestro planeta. Esta característica que nos identifica y nuestra mayor capacidad de inteligencia y pensamiento deberían ayudarnos a cambiar la tradicional actitud de ubicar a los humanos en una categoría total y absolutamente diferente a la del resto de las especies. Este cambio seguramente ayudará a valorizar la importancia del bienestar animal, tema con el cual la humanidad todavía tiene una deuda pendiente.


Dr Claudio Gerzovich Lis - portaldog.com
27/01/2010
de: http://www.proyectogeo.com

domingo, 15 de noviembre de 2009

el sueño en los animales

Como todos los mamíferos los perros necesitan dormir, es esencial para su estado físico y mental. La duración del sueño va reduciéndose con los años, un cachorro puede llegar a dormir hasta el 98% del tiempo.

La duración del sueño va reduciéndose con los años, un cachorro puede llegar a dormir hasta el 98% del tiempo.

Los perros adultos duermen mejor entre la 1 de la tarde y las 5 de la madrugada, y la mayoría duerme más o menos de un tiron entre las 9 de la noche y las 4 de la madrugada. Aunque como en todo suele haber excepciones. A veces cuando duermen tiemblan. Caen muy pronto en un sueño profundo.

A los perros les gusta ponerse cómodo antes de dormir. Hay que colocar su cama en un lugar alejado de ruidos, de humedades y a ser posible cerca de una pared para que se apoyen. Les gusta mucho estar cerca de la cocina para captar los olores. Su camita debe estar limpia siempre para eliminar los parásitos. Cuando hace mucho calor les gusta mucho dormir en el suelo para refrescarse.

CARACTERÍSTICAS DEL SUEÑO DE LOS ANIMALES DOMÉSTICOS

En general podemos diferenciar:

Animales de sueño monofásico: aquellos que suelen tener un solo periodo de sueño cada día, usualmente por la noche. Los mamíferos adultos, aves y primates sueñan de esta manera.

Animales de sueño polifásico: muestran varios periodos alternantes de reposo y actividad durante las 24 horas. Muchos mamíferos salvajes y los animales domésticos jóvenes pertenecen a este tipo.

La cantidad de tiempo que los animales emplean en el sueño depende de la especie, estilo de vida, edad, y refleja en cierta medida el grado de adaptación al ambiente.

Los perros, gatos y cerdos suelen dormir profundamente varias veces al día y durante algunas horas cada vez.

Por el contrario los rumiantes parecen poco aptos para el sueño y apenas cierran los ojos breves periodos de tiempo.

Esto se debe a que las especies predadoras duermen más tiempo que las que no lo son ya que estas últimas vigilan la posible presencia de un predador como estrategia para no ser atacados.

POSTURAS TÍPICAS DEL SUEÑO

La mayoría de los animales presenta una postura típica de sueño:

Las aves, esconden la cabeza debajo del ala, en el típico estacionamiento en percha.

La mayoría de los mamíferos duermen en decúbito lateral (tumbados sobre un costado), aunque con todas las variaciones posibles, desde el enroscamiento en perros y gatos, hasta en extensión completa.

Los rumiantes duermen a menudo con los miembros replegados bajo el cuerpo.

Los caballos duermen generalmente de pie aunque no pueden presentar todos los estados del sueño, sobre todo el MOR, a no ser que se tumben.

DESÓRDENES DEL SUEÑO

En los animales domésticos son relativamente raros, solo se ha descrito una alteración que se presenta en perros (también en hombre), la narcolepsia.


14/11/2009

de: http://www.proyectogeo.com

viernes, 30 de octubre de 2009

el estrés en las mascotas

Las mascotas pueden ser juguetonas, temerosas, agresivas, nerviosas, etc. Y al igual que las personas, también sufren de estrés ante ciertas circunstancias; como por ejemplo el encierro, los espcaios pequeños, o simplemente una calidad de vida deficiente.

Por mucho que adaptes un área para que viva tu mascota, no deja de estar viviendo en cautiverio; muchas veces alejada del contacto con otras mascotas de su misma especie.

Además, los animales son más sensibles y perceptivos que los humanos, perciben cuando son rechazados, ignorados e incluso maltratados. Todas estas situaciones pueden causarle angustia, estrés y hasta un estado de depresión.

Al adoptar una mascota, debemos estar conscientes de la responsabilidad que esto implica. Conocer no sólo sus necesidades físicas sino también las emocionales; buscar, de alguna manera, compensar el cautiverio al que estamos sometiendo a nuestra mascota.

Y a los niños debemos explicarles y hacerlos comprender desde que son pequeños, que la mascota es un ser vivo al que se le debe respeto, cariño y cuidado.

¿Has visto cómo se alegra tu mascota cuando llegas a casa? A veces el recibimiento es más efusivo que el de los miembros de tu familia, ¿no es así? Este es un indicador de la gran sensibilidad de un animalito para el que tu hogar es también su hogar y todo su mundo. Si tú estás de mal humor o estresado, tu mascota absorberá inmediatamente ese estado de ánimo.

¿Cómo darnos cuenta que nuestra mascota sufre estrés? Cuando tu mascota cambie su comportamiento. Si es agresiva, se volverá más agresiva aún. Si tu mascota es introvertida, se volverá más introvertida aún, incluso pudiera llegar a enfermarse físicamente (vómito o diarrea).

También pueden mostrar una conducta extraña como agredirse a sí misma o a los muebles de la casa. El estrés produce cambios psicológicos que pueden hacer que tu mascota pierda el control y se vuelva impredecible en su comportamiento.

¿Qué hacer para evitar el estrés?

Dale amor a tu mascota
Haz que se sienta como parte de la familia
Aliméntala bien y dale premios de vez en cuando
Cómprale juguetes o juega con tu mascota
Enséñale trucos
Entrénala para que tenga buenos modales y no de motivos de regaño
Dale un paseo con frecuencia por el parque o la calle
Haz que conviva con otros animales de su especie (o sea, consíguele pareja una vez al año)
Cuida la higiene de la mascota y del área donde vive
Aplícale sus vacunas y llévala al veterinario para que la revise

¿Qué no debemos hacer?

No amarres a tu mascota (esto los vuelve muy agresivos e impredecibles)
No lo confines a un área muy pequeña o cerrada
No permitas que se aburra
No juegues a hacerla brava ni la provoques
Nunca tengas actitud amenazante con tu mascota
No la ignores
Evita que se ponga celosa tu mascota cuando hay nuevos integrantes en la familia (tal como sucede con los hermanitos cuando llega nuevo bebé)

Tu mascota merece toda tu atención y cariño. Atiéndela y verás que es el amigo más fiel.

de:http://www.proyectogeo.com

lunes, 26 de octubre de 2009

para comprender la psicología canina


Es normal que la familia de un perro interprete como un mal físico la conducta anormal de su mascota. Pero es necesario saber que algunos comportamientos violentos, sorpresivos o de aislamiento, que no se hayan dado en el animal con anterioridad, se pueden deber a algún tipo de problema psicológico.

Estos factores suelen ser pasados por alto por los propietarios de animales, pero cada vez son más frecuentes, por lo que se están desarrollando numerosos estudios encargados del conocimiento de la psicología del perro. Por ello, ante reacciones de este tipo, se debe acudir a un especialista con el fin de determinar y tratar de solucionar el problema de su mascota.

Causas del problema psicológico.
Las conductas depresivas o violentas de un perro tienen siempre un factor causante, que puede encontrarse cercano o, por el contrario, haber sucedido hace bastante tiempo y encontrarse registrado en la memoria del animal. Para cada caso individual existe una respuesta o causa diferente, pero lo habitual es que estas conductas se deban a deficiencias del entorno en el que se encuentra el perro, ya que es posible que no sea el más adecuado.

Asimismo, es muy común que el amo sea el responsable de la aparición de alguno de éstos, ya que cuando el dueño no presta al animal la atención que éste precisa, se produce un sentimiento de rechazo en el perro, que cree no ser admitido en el núcleo familiar.

Hay otras causas comunes de los estados depresivos o apáticos del perro, como las excesivas situaciones de aburrimiento o las reclusiones solitarias durante largos periodos de tiempo. Asimismo, es frecuente que el perro se encuentre incómodo ante el desorden doméstico, ya que no encuentra hábitos regulares de vida y se produce un desajuste funcional. No obstante, el mayor factor de un desarreglo psicológico lo constituye el ansia de compañía y la falta de afecto o cariño por parte del dueño.

Datos sobre la depresión.
De los problemas psicológicos que puede sufrir un perro, uno de los más habituales es la depresión, es decir, un estado patológico con disminución de toda la actividad psíquica que afecta, en especial, al componente afectivo. El problema de esta patología, en comparación con la humana, es que existe escasa experiencia terapéutica animal y la dificultad para tratar al perro, ya que no existe comunicación posible con él.

No obstante, cada vez son más los estudios dedicados a entender las causas que llevan a la depresión animal, y en la mayoría de ellos se señala al amo como principal responsable, al relegar a la mascota a un segundo plano y no prestarle la atención necesaria. Existen dos tipos de depresión en los perros. La endógena se caracteriza por la ausencia de motivaciones externas, por lo que se puede afirmar que tiene una causa genética. Por el contrario, la depresión exógena, que es la más habitual, es consecuencia directa del entorno y puede tener causas muy variadas.

Cómo detectar y tratar el problema.
Es posible detectar a tiempo la depresión del perro e intentar dirigirle a un experto capaz de tratarle. Para ello, es necesario que el dueño preste atención al animal, con el fin de observar su conducta y percibir si ésta es anormal. Así, si el perro presenta un carácter de apatía general, somnolencia, inapetencia o falta de interés ante estímulos gratificantes, se debe sospechar de una posible depresión. Esta patología puede afectar a todas las razas por igual, aunque numerosos estudios afirman que los Terrier y los mestizos, sobre todo si han habitado en perreras o guarderías, son los más proclives.

En el caso de apreciar estas conductas, lo primero que se debe hacer es consultar a un especialista. Lo más recomendable en estas situaciones es intentar mantener la actividad del perro, así como el contacto con él, para que abandone el sentimiento de rechazo y se sienta apoyado por su dueño. En el caso de que no se pueda dedicar al animal el tiempo necesario, se puede suplir esta compañía por música, la radio o la televisión, durante los periodos de soledad. Aunque estos elementos nunca podrían sustituir el apoyo y el cariño humano, sirven de ayuda en los momentos del día en que el amo se encuentre ocupado.

de: http://www.proyectogeo.com

jueves, 1 de octubre de 2009

cómo consigo que mi cachorro no ensucie el piso


El perro es un animal de habitos y si lo realizamos con empeño y constancia, en poco tiempo nos habremos quitado el principal inconveniente que crea un cachorro en el piso.

Cuando el cachorro es muy pequeño, dos a cuatro meses, se le puede enseñar a hacerlo en un punto determinado, por ejemplo en unos papeles de periodicos situados en una zona de la casa de facil limpieza, cuarto de baño, cocina…

En primer lugar, desinfectaremos las zonas de la casa donde puedan existeir olores de la ultima orina, la desinfección debera realizarse con vinagre, ya que este es menos peligroso para las almohadillas de las patas y los genitales que algunos productos abrasivos, y actua tambien como repulsivo. Colocaremos unas hojas de papel de periodico ligeramente imprenadas de la ultima orina realizada por el perro con el fin de favorecer la estimulacion olfativa. Es preciso que el perro pueda acceder al lugar desde cualquier punto de la casa.

Hay veces que en tan solo dos dias el perro se habitua a realizarlo en ese punto, pero es preciso no olvidar el proceso de discriminación. El perro debera sentirse recompensado al hacerlo en los papeles y castigado al hacerlo en otro lugar de la casa. Para ello, el perro debera estar siempre vigilado para poder cortar el acto en el momento en que se produzca, esto lo realizaremos median un “NO!” fuerte y levantando al cachorro en el aire haremos que corte la accion de orinar o defecar y lo llevaremos rapidamente al lugar indicado esperando continue o termine su necesidad. Hay veces que es difícil tener un perro vigilado, y es entonces, cuando utilizaremos una caja de transporte para peros, en la que se introducira al cachorro cuando tengamos que dejarlo solo. Es muy difícil que un perro orine en un espacio muy reducido, por simple limpieza y dificultad de movimiento, pero en el momento de llegar a casa debemos abrir la jaula y llevar al cachorro a la zona de papel de periodico para que realice sus necesidades.

El segundo periodo es llevarlo a la calle. En el momento que observemos la inquietud tipica de dirigirse al punto donde estaba situado el papel de periodico, lo scaremos si es posible en brazos, lo dejaremos en el suelo de la calle y esperaremos el momento para premiarle con alguna golosina.

Existen ejemplares que resultan mas faciles de educar en este aspecto, hay algunos que lo consiguen con un buen control en los momentos propicios, con la paciencia de un buen paseo en esos momentos. El perro es un animal de habitos y si lo realizamos con empeño y constancia, en poco tiempo nos habremos quitado el principal inconveniente que crea un cachorro en el piso.

Un error muy corriente consiste en castigar al perro trasncurrido cierto tiempo desde que el animal realizo sus necesidades. Por ejemplo, al llegar a casa descubrimos es excremento y lo castigamos. Algunos le frotan el hocico como queriendoles hacer comprender que eso no se debe hacer. Nada de todo esto funciona, ya que los castigos en el perro deben ser aplicados inmediatos al acto que tratamos de eliminar. Los perros no tienen la capacidad de pensar o de abstraer por lo que tan solo pueden asociar dos estimulos contiguos en el tiempo, es decir uno después de otro. Asi el perro nunca podra entender por que le metemos su hocico en el excremento y lo regañamos

de: http://www.revistacanina.com

viernes, 25 de septiembre de 2009

mascotas celosas

¿Existen realmente los celos en los animales?: Aunque es difícil saber a ciencia cierta si una mascota siente celos, hay algunos aspectos o comportamientos que nos llevan a afirmarlo. El perro no experimenta esta actitud de la misma manera que una persona, pero tiene en común el egoísmo que define estas actuaciones.

Cada mascota tiene su peculiar forma de demostrar su disgusto y decepción por algo, pero normalmente observaremos en nuestro compañero una actitud más agresiva, apática o mustia por lo que necesitará más apoyo que nunca para superar este pequeño bache.

Celos, posesión y jerarquía

Los celos en un animal tienen que ver con la educación que le demos desde cachorro por lo que ese periodo es fundamental para su desarrollo psicológico. Un perro será celoso si no ha entendido desde joven cuál es la posición que ocupa en la familia y, por tanto, se siente rechazado ante la llegada de otra mascota, el nacimiento de un bebé o las visitas de extraños.

La actuación de nuestro perro cuando manifiesta este tipo de conducta puede convertirlo, en ocasiones, en un animal violento y provocador. Sin embargo, al instante, y sin previo aviso, volverá de nuevo a ser un adorable animal.

La mascota no tiene doble personalidad, simplemente ocurre que nuestro can no sabe como acaparar toda nuestra atención y cree que, de esta manera agresiva y enfurecida, lo va a conseguir. Pero al poco tiempo de mostrarse así parece "darse cuenta" de su terrible actuación y pretende que nos compadezcamos y perdonemos su acción.

Qué debemos hacer ante los celos

Es importante que jamás se utilice el castigo físico con ninguna mascota. Si es necesario, podemos agarrarlo de forma suave por detrás del cuello para mostrar nuestra autoridad. Además, nunca debemos perder la calma ni enfadarnos con nuestro compañero hasta el punto de golpearlo bruscamente ya que lo único que conseguiríamos sería empeorar la situación.

El que tu amigo muestre comportamientos celosos o no depende, sobre todo, de la educación y trato que le concedamos. Además, en función de esto, se desarrollarán las actuaciones y el carácter del animal por lo que nuestra responsabilidad educacional es mayor de lo que pensamos. Si la situación empeora con el paso del tiempo existen centros de educación canina y de rehabilitación psicológica de animales donde te asesorarán aportando soluciones expertas.

Si su mascota es ansioso, puede comenzar la masticación, rasguñando u ocultando. ¡Los objetos comunes de estos comportamientos incluyen los zapatos y los muebles y cualquier cosa que puedan conseguir sus pequeñas patas celosas!

El orinar dentro es otra manera que los animales domésticos muestran que están experimentando ansiedad sobre un cambio en la rutina del hogar. Incluso sentirán a veces la necesidad de competir para la atención de su dueño y si su mascota está exhibiendo agresividad mirando fijamente, gruñendo e incluso mordiendo, es tiempo para abordar la situación antes de que se salga de la mano.

Consejos para tratar una mascota celosa

Intente determinar la razón de los celos. ¿Es un nuevo bebé, un nuevo animal doméstico o una nueva pareja? Determinando qué está accionando los celos le proveerán a usted de ideas en cuanto a cómo manejarla. Sin importar la causa, dé a su mascota tiempo para ajustarse al cambio.

Intente continuar las rutinas establecidas. Mientras que esto puede ser un desafío en algunas situaciones, guardando los horario de alimentación y ejercicio de su mascota ayudarán mucho en el ajuste a los cambios en el hogar. Los animales domésticos tienen una tendencia a ponerse tensos cuando hay cambios en la rutina.

Dé a su mascota un montón de atención y de afecto al tranquilizarlo. Si su mascota es celoso de un ser humano o de otro animal doméstico, demostrarle amor y afecto le enviará el mensaje que lo no están substituyendo.



Juegue con su mascota algunos minutos cada día. Provea para ambos (usted y su mascota) una experiencia de vinculación, sin mencionar la diversión para ambos.

Si un nuevo miembro del hogar es la razón detrás de los celos, no ejerza presión sobre su animal doméstico para enlazar con la nueva adición, deje que suceda natural y gradualmente. Su mascota se acercará cuando este listo.

Mire las señales de comportamiento. Los comportamientos agresivos pueden ser evitados mirando señales de peligro como mirar fijamente o postura agresiva, por ejemplo el montar o lenguaje corporal tal como enseñar los dientes y la cola de una manera tiesa.

Si su animal doméstico es un perro y la causa de sus celos es un nuevo perro, usted tendrá que estar consciente de la posibilidad de una lucha entre ellos. Algunas luchas ocurren con poca advertencia, pero hay comportamientos que son preludios de problemas, así que use esa oportunidad de evitar que estalle una lucha.



Tenga presente que si ocurre una pelea, los perros tienden a establecer una jerarquía social pronto después de pelear. El ladrido pesado y el gruñir son algunas de las maneras que los perros establecen quién es el varón dominante. Como siempre, los remedios naturales se pueden utilizar por los dueños del animal doméstico para restaurar armonía a su hogar.

Los ingredientes como manzanilla se utilizan por sus características que calman naturales y puede ayudar a calmar el comportamiento en su animal doméstico. Hepar. sulph. (30C) es un ingrediente homeopático recomendado a menudo para mascotas hipersensibles, agitados o que tienen aversión a otros.

Ambos de estos ingredientes se incorporan en un remedio natural para mascotas, así como Scullcap que es otro ingrediente natural usado para apoyar el sistema nervioso. Scullcap se puede utilizar para problemas circunstanciales ligados a un acontecimiento exigente tal como un viaje al veterinario o a un acontecimiento competitivo o como tónico general usado para apoyar el sistema nervioso entero, apoyando el comportamiento tranquilo.

de: http://www.proyectogeo.com

miércoles, 23 de septiembre de 2009

cuando los perros quieren decir algo


Uno de los aspectos más interesantes e importantes en la vida de los canes es la forma en la que se comunican entre sí, que a su vez es la misma que utilizan para comunicarse con los humanos

Los perros utilizan ciertos movimientos y partes de sus cuerpos para enviar señales a otros perros, animales y seres humanos. Hay cierto número de maneras básicas con las que un perro puede comunicarse. Estos son movimientos de las orejas, los ojos y las cejas, la boca, la cabeza, la cola, y el cuerpo entero, así como gruñidos, gemidos y hasta aullidos.

“Una de las premisas más importantes para la subsistencia de las especies sociales, como son los perros, es tener la posibilidad de transmitir información de un individuo a otro con el objetivo de mantener la interacción del grupo en forma adecuada. Esto no es otra cosa que un sistema de comunicación, que en el caso de los perros no sólo existe sino que es muy complejo y está basado fundamentalmente en señales auditivas, visuales, olfativas y táctiles”, explica el médico veterinario Claudio Gerzovich Lis.

Mediante estas señales los animales no sólo mantienen el orden dentro del grupo, sino que también identifican y marcan su territorio, conocen el estado fisiológico y emocional de sus congéneres así como su rango social.

“De esta manera, expresan su estado emocional, deseos, necesidades y status. Además, este sistema de comunicación no sólo es utilizado por los caninos en su relación con sus congéneres sino también con los seres humanos, a pesar de que algunos de éstos lo desconozcan o lo nieguen”, dice el veterinario.

Por este motivo, es imprescindible que todos los propietarios o futuros propietarios de perros conozcan la forma en que estos animales se comunican para así aprender a entenderlos y comprenderlos. Esto facilitará una mejor convivencia entre dos especies, la humana y la canina, que sin lugar a dudas pueden establecer una comunicación fluida entre sí.

Para entenderlos
Antes de hacer cualquier interpretación hay que tener en cuenta las características del perro. Hay razas con orejas y rabos amputados, orejas extremadamente caídas, párpados de “ojitos tristes” y muchas otras características que podrían complicarnos a la hora de saber lo que realmente está pensando el perro.

Señales acústicas: del ladrido al aullidoLadra, gruñe, aúlla, gime... y es capaz de numerosos matices sonoros para expresar distintas emociones, llamar la atención, advertirnos de una amenaza, manifestar su dolor y hasta su aburrimiento. Los sonidos más comunes que emite un perro y sus significados son los siguientes:

Aullidos: es una llamada capaz de llegar a muy larga distancia y a menudo es una queja ante la soledad. Su antigua función en la naturaleza era comunicarse con el resto de la manada.

Ladridos: sirve como llamada, aviso, saludo, alarma y amenaza. Los ladridos agudos expresan también excitación y emoción.

Gruñidos: si se acompañan del gesto de mostrar los dientes denotan una clara amenaza, una advertencia y una actitud defensiva para marcar distancias. Tiene distintas intensidades hasta llegar al ataque.

Gemidos: sirve para mostrar dolor, sumisión y a veces cariño, como en los saludos. También es el lenguaje propio de los cachorros, que hasta el mes aproximadamente no emiten su primer ladrido.

Otros mensajes

Desde el lamido de sumisión o el relamido del hambre, pasando por el movimiento de orejas y ojos, la cabeza del perro es una auténtica fábrica de señales comunicativas. Con un golpe de cabeza o del hocico pueden saludar o pedir algo, como jugar o salir a la calle; lo mismo que si la apoyan en la rodilla del dueño, por ejemplo, o la colocan bajo la mano para pedir caricias.

El movimiento de las orejas
Las intenciones de un perro, sobre todo de las razas que poseen orejas erguidas, se manifiestan claramente a través de la posición de las mismas:

Si están rectas y erguidas indican una actitud de atención, alerta y vigilancia.
Erguidas e inclinadas hacia adelante o vueltas a un lado denotan disposición al ataque.
Planas o echadas hacia atrás son signo de inseguridad o temor.
Tiesas pero con la cabeza ladeada significa expectación.
Cabe consignar, por otro lado, que el perro expresa su sumisión y su confianza ofreciendo a la vista las partes más vulnerables del cuerpo, como la pelvis o el cuello. Entre estos gestos se encuentra el de tumbarse con la espalda en el suelo y el cuello desprotegido, o simplemente recostarse sobre el lomo.
También la postura de “hacerse más pequeño” es muestra de sumisión, encogiéndose un poco, bajando la parte inferior del cuerpo y agachando la cabeza, las orejas y la cola.
En tanto, la mirada directa, el gruñido y el querer parecer “más grande” son los signos evidentes de dominio y seguridad. El perro muestra entonces su autoridad levantando orejas y cola y manteniendo la cabeza erguida, sacando el pecho hacia adelante y, si es necesario, erizando el pelaje del cuello y el lomo.

Un indicador delestado de ánimo

Aunque todo el mundo identifica el movimiento del rabo con una expresión de amistad, el perro es capaz de matizarla variando la posición el ritmo y la intensidad del mismo.
Mueve la cola enérgica y rápidamente: indica actitud amistosa y alegre. Unos pocos golpes, con movimientos lentos y cortos, indica aprobación, sensación de estar a gusto.
La cola levantada, con un movimiento amplio de un lado a otro, expresa dudas entre aceptación y rechazo.
Colocada en posición horizontal indica satisfacción.
Una cola erguida denota superioridad, confianza y dominio.
Si está además erizada, manifiesta agresividad.
Entre las piernas, significa miedo o inseguridad.
Rígida, alineada con la espalda y en movimiento lento, avisa de que el can está molesto o preocupado.
Rígida y caída expresa deseos de pacificación.
Agitación arrítmica y lenta del rabo es expresión de recelo.
Moviendo la cola el perro se comunica tanto con el hombre como con los otros perros.


Diario HOY
21/09/2009

de: http://www.proyectogeo.com

lunes, 31 de agosto de 2009

los perros sienten...



El Dr. Marc Bekoff, doctor en etología y experto en conducta animal, afirma que los animales tienen las mismas emociones que nosotros, pero las expresan de modo distinto. Los animales se enamoran, se ponen felices, muy tristes, lamentan la pérdida de un ser querido, celebran un reencuentro

Muy posiblemente hayas observado qu tu mascota sabe cuando uno se siente mal, y se queda al lado de la cama un mes sin moverse si es necesario. Sabe pedir lo que necesita y cuando alguien habla mal en frente de él, lo nota inmediatamente y se aleja.

”No me importa saber si un animal puede razonar. Sólo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo” Mahatma Gandhi

Mucha gente ahora sí cree que los animales tienen emociones, está cambiando muy rápido, pero aún queda cierta gente arrogante que piensa que sólo los humanos las tienen.

De hecho, hay un pequeño problema de equilibrio; hay sitios donde la gente trata a sus mascotas como seres humanos, y las viste incluso, y otros, donde lo hacen como si no fueran ni seres vivos… No deberíamos vestirlos, definitivamente, ni tratarlos como personas, sino como los seres que son.

¿Pueden, las mascotas, acabar desarrollando más su inteligencia por convivir con personas?
La ciencia nos proporciona cada día más información sobre lo inteligentes y emocionales que son los animales, pero difìcilmente los perros o los gatos sean nunca tan inteligentes como los humanos; no como especie. El hecho de vivir con nosotros hace que sean más listos, de forma individual, digamos. Pero como especie tendría que hacerse una selección no natural, en un laboratorio para que se reprodujeran sólo los más inteligentes, como se ha hecho con los ratones, y entonces sí, se ha conseguido que unos sean notablemente más listos. No obstante, a muchos sòlo les interesa saber sobre cómo son ellos, cómo es ser, o sentir como un chimpancé, o como un pájaro; entenderles por quienes son, no como un reflejo de los humanos.

Un pájaro, un chimpancé o un perro tienen las mismas emociones que nosotros, pero las expresan de otro modo. Pero los animales se enamoran, se ponen felices, o muy tristes, o lamentan la pérdida de un ser querido, celebran un reencuentro….

¿Y entienden nuestros sentimientos?
Sí, las emociones son las que nos permiten comunicarnos entre especies, nosotros los entendemos a ellos y ellos a nosotros. Yo he estado con elefantes salvajes y es muy fácil entenderles. Ellos utilizan el olor, o el sonido, otros sentidos; pueden entendernos oliéndonos, saben si tenemos miedo, por ejemplo, no sólo a través de la vista. Se suele decir que «ver es creer» pero oler o escuchar también es creer.

Los animales ¿Distinguen el bien del mal?
Si, saben la diferencia; y tienen sentido de la justicia: la ‘justicia salvaje’. Cuando juegan, saben jugar limpio, compartir comida. Aunque tienen su propia personalidad, algunos son más tímidos, otros intentarán hacer trampas, aunque sepan la diferencia eligen, como nosotros, hacerlo bien o mal.

¿Y se disculpan?
Sí, sí se muerden muy fuerte, por ejemplo, a través de su comportamiento expresan que lo sienten, que no era su intención y que mejor ser amigos; y perdonan también. Es muy importante para vivir en grupo, necesitan cooperar.

¿El premio y castigo es un buen método para que aprendan lo que está bien o mal en nuestro mundo?
Deberíamos utilizar solo el refuerzo positivo; el castigo no funciona muy bien. Les hace sentir miedo y pierden la confianza en nosotros. Y la convivencia se basa en la confianza mutua.

¿Qué beneficios tiene para el ser humano esa convivencia?
Vivir con perros, gatos y demás es bueno para ellos y para nosotros. Cuando una persona acaricia a un perro, ambos experimentan un descenso en sus pulsaciones, en su tensión arterial; es relajante o placentero para los dos. Y se nota a nivel físico, no sólo emocional.



Anima Naturis
30/08/2009

en http://www.proyectogeo.com

sábado, 8 de agosto de 2009

la fuerza del proceso de socialización en el gato




Rubén Gatti (*) Médico Veterinario

Durante los días de Semana Santa del año 2007, estuve visitando la reserva natural de la Laguna del Iberá en la provincia de Corrientes. Es un lugar maravilloso que está a 100 km por un camino de ripio y tierra de la ciudad de Mercedes. Allí sobre la costa norte de la laguna se encuentra la colonia Carlos Pellegrini, un pequeño pueblito de 700 habitantes, donde se puede obtener alojamiento y hacer los paseos de avistaje de una enorme cantidad de flora y fauna silvestre. Normalmente se ven yacarés, carpinchos, ciervos, monos y una infinidad de aves de todo tipo y tamaño. Desde ya que los aficionados a la flora también tienen su paraíso.
Dentro de este paraíso, hubo un animalito que me sorprendió. El último día, estaba charlando con uno de los guarda parques que tienen su base a la entrada de la laguna, y apareció una hermosa gata montés, que según ellos, los visitaba asiduamente, sobre todo en estos días ya que había tenido cría y trataba de conseguir comida de sus amigos humanos.
En cuanto la vi pasar, quedé más que sorprendido ya que es muy difícil, casi imposible ver a estos felinos en la naturaleza y mucho menos paseando tranquilamente en un lugar lleno de humanos. Las pocas veces que he podido ver un gato montés vivo, ha sido en la jaula de algún zoológico.
Entonces me contaron la historia, esta gata había sido adquirida de muy pequeña por una familia de Mercedes, que la crió a mamadera con lo cual se deduce que se produjo una muy buena socialización de esta gatita con los humanos de la familia, todo anduvo bien hasta que llegó a alrededor de los 6 meses de edad, en ese momento los gatos tienen un fuerte impulso a desarrollar su actividad cazadora, y esto es independiente de que tengan o no hambre, o sea que aunque hayan comido muy bien, el instinto cazador no lo pierden y si tienen la oportunidad van a tratar de cazar cualquier cosa que ellos consideren que es una presa.
Entonces parece que comenzaron a desaparecer algunas gallinas del vecindario y como es de imaginar los vecinos se dieron cuenta enseguida de quien era el responsable.
Entonces la familia decidió llevar la gatita al puesto de guardaparques de la laguna del Iberá y se la dejaron a ellos, en total libertad.
Cualquiera hubiera pensado que al dejar la gata en este medio natural se habría internado en el monte y no se hubiera visto nunca más, pero no fue así ya que la gata ahora hace su vida como más le gusta, está un tiempo en el monte que rodea a la laguna y otro tiempo está con los guardaparques que la llenan de mimos (y también de comida). Pero la gata sigue cazando en la zona por lo cual es obvio que su motivación para acercarse a los guardaparques no es la comida sino su compañía.
A consecuencia de esta historia me puse a pensar en lo importante y fuerte que es la socialización temprana de los felinos.
Quiero aclarar que no estoy propiciando el mascotismo o sea la tenencia doméstica de especies salvajes ya que soy un enemigo de estas prácticas, pero me impresionó la impronta que dejó la socialización de esta gatita como una marca a fuego que se mantiene con el tiempo.
Según las investigaciones del etólogo de felinos el Dr. Patrick Pageat, durante las primeras semanas de vida, el gatito pasa por un período llamado de socialización, donde aprende fundamentalmente a relacionarse con el medio que lo rodea y sus integrantes. El período de socialización al humano comprende desde la 2ª a la 7ª semana de vida y se observó que en ese tiempo se debe manipular por lo menos 40 minutos diarios y es más efectivo si intervienen varias personas.
Esto hará que el gato cuando sea adulto, tenga una buena relación con los humanos de su entorno y en general con cualquier humano, o sea no se va a esconder ni lo va a agredir y tratará de buscar su compañía. Estos gatos permitirán el contacto físico, las caricias y se relajarán y harán su clásico ronroneo en las faldas de sus amigos humanos.
También es importante que haya contacto con humanos pequeños, los niños pueden ser considerados como otra especie (tanto para el gato como para el perro), por lo cual se deben relacionar tanto con adultos como también con niños. Obviamente que también hay que enseñar a los niños como se debe tratar a un ser vivo para evitar que los lastimen o que se sientan agredidos, lo cual puede producir que el gato huya de ellos en el futuro.

En base a este período de socialización siempre recomiendo a los nuevos propietarios de gatitos domésticos, que comiencen a hacer todas las manipulaciones posibles como cepillado, bañado, corte de uñas, etc. Porque estas actividades de aseo general refuerzan la relación con su propietario, el gatito sentirá que la persona que realiza esta tarea es como su segunda madre. Y además estas tareas se harán fácilmente cuando el gato crezca porque ya se habrá familiarizado con ellas.

Co-Fundador de la Asociación Argentina de Medicina Felina
Artículo publicado en la revista Veterinaria Argentina Vol. XXIV Nº 236, Agosto 2007

miércoles, 1 de julio de 2009

acerca de adquirir un cachorro de raza


Antes de adquirir un cachorro

La decisión de tener un perro dentro del grupo familiar depende de variables relativas al aspecto o la utilidad de la raza, del tipo y a veces simplemente porque una persona amiga o un personaje famoso en los medios de comunicación, tiene como compañero a un individuo de determinada raza.

Así como la utilidad, para la cual cada una de las razas fue seleccionada (se reconocen en el mundo muchas más de las aproximadamente 140 mundialmente), en términos generales se reconocen con aptitudes para guardia (perros grandes con mucho temperamento, activos, con potencial agresividad). Perros deportivos, perros de caza, perros de trineo, perros de carrera. Perros pastores (para trabajar y proteger el ganado vacuno, ovejas etc). y perros de compañía, pequeños e inteligentes.

Hasta hace un tiempo integraba yo un grupo de trabajo con el M.V. Claudio Gerzovich Liz (distinguidísimo especialista en comportamiento animal) un servicio para aconsejar a los futuros propietarios de perros, de acuerdo a las características de cada una de las razas.

Poseemos información sistematizada sobre más de 60 razas con presencia en el país. Manteníamos entrevistas para conocer el grupo familiar, su nivel cultural y socio-económico. La disponibilidad de espacio físico en la casa, perfil psicológico de cada uno de los miembros del entorno, etc.

Se clasifica a las razas de perros además, por características comportamentales como: agresividad, tendencia al aprendizaje, reactividad y otras.

La agresividad es muy importante y deberá seleccionarse un individuo que no la exprese hacia la familia u otros animales de la misma u otra especie.

En la actualidad, por razones de seguridad algunas familias adquieren como perros de guardia individuos de altísima agresividad que pueden poner en riesgo de vida a las personas. Una estadística de EEUU. informaba que en ese año (1996) habían muerto atacadas por sus propios perros 20 personas. La mayoría varones mayores de 15 años de edad.

Hay que tener en cuenta que existe un marcado dimorfismo sexual en todas las razas en razón de su temperameto. Los machos son más agresivos, más ladradores y con tendencia a marcar con orina los límites de su territorio.

En términos generales es visible que ellos tienden a ampliar este territorio orinando en los árboles y en las paredes de las casas de la vecindad en sus paseos habituales. En general a los perros machos les interesa mucho lo que pasa fuera de su casa, lo que hace frecuente que sin el control de sus dueños, sobre todo en el área urbana, pierdan su camino de vuelta a su hogar y se extravíen.

Las hembras en general, son lo contrario, salvo cuando corretean en la época de celo, siempre están interesadas en lo que sucede dentro de la casa.

La segunda parte del servicio se refería a que una vez decidida la raza y sexo se determinaba dentro de ESA lechigada, de acuerdo a una prueba técnica (test de Campbell) el individuo que mas se adaptaba a ESE GRUPO FAMILIAR. Se trazaban a partir de que el perro ingresaba al nuevo hogar las pautas de conducta del período mas importante de la vida del perro (período de sociabilización que ocurre desde los 45 a los 90 días de edad).(Actualmente se considera que ese período en cuanto a duración, no es absoluto). Esto permite que su relación con los humanos sea verdaderamente grata y útil. Cachorros que han nacido alejados del contacto con los humanos y que durante un tiempo estuvieron en un canil, sean perros tímidos, con riesgo de convertirse en mordedores por miedo, o que expresen agresividad verdadera hacia el hombre.

Los primeros ejercicios de aprendizaje serán: el lugar donde emitirán la orina; el colocarlos con el vientre hacia arriba y que adopten esa actitud de subordinación hacia el hombre; el juego de arrojar un juguete o una pelota y que sea devuelta por el cachorro a las manos de quien esté jugando con él.

Consultar con un especialista programas de adiestramiento, sin castigo.

El tema COMPORTAMIENTO ANIMAL: que incluye psicología animal, etología, etc. Es en la actualidad de suma importancia. La personalidad de los perros está ligada a los siguientes factores: su legado genético (para cada raza); su patrimonio (que provee el medio); cómo reacciona ese individuo con lo que genéticamente ha recibido y que le aporta el medio que lo rodea.

Esta apasionante nueva ciencia ha hecho que en el mundo y en el país existan especialistas veterinarios en el tema; y que deben ser Veterinarios porque algunos problemas de comportamiento pueden estar ligados a patologías hormonales , etc. Estos perros deben ser enviados a consulta por temas como: agresividad, deposición de orina y de materia fecal en lugares no deseados, ladradores, deambuladores, mordedores de su propia cola, perros que corren automóviles, motos y bicicletas en la calle, etc.

Los tratamientos que generalmente incluyen: interpretación de las causas y contraentrenamiento o ayuda farmacológica, tienen éxito en la mayporía de los casos, lo que permitirá que la convivencia con nuestro perro sea verdaderamente grata.

Autor: Doctor en Ciencias Veterinarias Héctor Marenda